No todo lo que brilla es oro

 

Aunque tiene milenios, la espiritualidad tántrica es más adecuada hoy que nunca antes.

No es casualidad que en el círculo de buscadores espirituales el tantra gane cada vez más interés. Sin embargo, en esta creciente popularidad hay un grave inconveniente: aparecieron en el mercado esotérico muchos programas, escuelas, corrientes que se anuncian como “Tantra” mientras que en realidad no tienen mucho que ver con el camino genuino de la Iniciación Tántrica.

Si sientes una llamada hacia el camino tántrico, con los siguientes criterios podrás distinguir fácilmente el auténtico Tantra de todas sus imitaciones.

Si en el sistema ideológico de la respectiva «oferta tántrica» encuentra los siguientes principios, lo más probable es que haya encontrado una fuente creíble. Pero si falta alguno de ellos o incluso nota lo contrario, no pierda el tiempo. Continúa tu búsqueda en otro lugar.

1. La aspiración de un practicante tántrico es la búsqueda de lo Divino.

El verdadero Tantra no es un programa de fin de semana sobre “bienestar espiritual”, sino una forma de vida y un viaje de transformación que requiere una actitud seria y un esfuerzo espiritual constante.

Es un esfuerzo continuo para elevar el nivel de nuestra conciencia, para refinar nuestras energías, para eliminar el poder tiránico de nuestro yo inferior, para sustituir las debilidades de nuestro carácter con virtudes humanas reales, cualidades divinas. Como en cualquier camino espiritual auténtico, la aspiración profunda de un practicante tántrico es la búsqueda de lo Divino.

Este es un proceso mediante el cual como fruto, el ser humano puede realizar su propia naturaleza divina y unirse con el Creador.

2. La base de la práctica tántrica es la continencia amorosa erótica completa y perfecta.

Los tántricos saben bien que la eyaculación provoca una enorme pérdida de energía, lo que se justifica en un solo caso: cuando el propósito es la procreación. Por lo tanto, en el auténtico camino tántrico el hombre trabaja constantemente para suspender por completo la eyaculación tanto durante y después  el acto erótico como también en forma de poluciones nocturnas.

En cambio, aprenden cómo experimentar orgasmos intensos sin eyaculación y cómo convertir la energía erótica acumulada a través de las prácticas de la alquimia interior en formas de energía más elevadas y refinadas.

Lo mismo con la mujer, en cuanto a ella también es recomendable aprender el arte del orgasmo continuo sin ninguna descarga de energía, y lograr la suspensión natural de su ciclo menstrual. Es un hecho menos conocido, pero en realidad la menstruación implica una enorme e injustificada pérdida de energía.

Si no se pone suficiente énfasis en estas cosas, es seguro que la escuela respectiva que se llama a sí misma tántrica, sólo promueve el falso Tantra.

 

3. Hacer el amor solo es recomendable si existe un AMOR intenso, sincero y MUTUO entre el hombre y la mujer.

En los círculos del New Age Tantra es un caso bastante frecuente que cuando dos personas se sienten atraídas eróticamente el uno por el otro, en nombre de la “apertura” consideran apropiado entablar relaciones sexuales de inmediato.

Los iniciados del auténtico camino tántrico, sin embargo, siempre han enseñado que si solo hay atracción y deseo erótico, pero no amor verdadero, el acto de “hacer el amor” tendrá un impacto negativo en ambos amantes. Y a largo plazo, esto conduce a la formación de graves bloqueos psíquicos y mentales.

Si dos personas se sienten atraídas el uno por el otro, deben darse el tiempo suficiente para asegurarse de que el amor verdadero se desarrolló entre ellos y solo entonces se involucrarán en la unión erótica. Este enfoque también profundizará su confianza y comprensión mutua, creando una base sólida para su relación de pareja.

4. La actitud de sacralidad en todos los aspectos de la vida es una condición básica en el camino tántrico.

Los practicantes tántricos desarrollan el enfoque transfigurador de la vida: ver la esencia divina en los demás – y por supuesto en ellos mismos – y descubrir en cada situación de la vida la sabia presencia de la Divina Voluntad.

Quienes se acercan al Tantra de manera superficial tienden a reemplazar el estado de auténtica sacralidad por elementos exteriores: velas, varitas de incienso, masaje “tántrico” utilizado solo para la excitación erótica o el uso de elementos ritualistas sin ningún verdadero significado espiritual.

El sentido de lo sagrado es un logro espiritual genuino en el Camino Tántrico que enriquece nuestra vida con la presencia continua del Milagro Divino.

5. Cualquier buscador espiritual serio necesita un Guía Iniciado que haya alcanzado un alto nivel de Realización Espiritual.

El camino tántrico es el camino espiritual más rápido, pero también el más difícil, porque el aspirante no se retira de las tentaciones mundanas, como lo hace el asceta; tiene que aprender a seguir su noble objetivo entre el vórtice más intenso de eventos, sentimientos, emociones y renunciar a todo tipo de apegos. Dado que está sometido a constantes tentaciones, este camino es casi intransitable sin un guía experimentado.

Todos aquellos que continúan buscando solo placeres bajo el disfraz de la espiritualidad, tienden a negar la legitimidad de un líder espiritual. No están dispuestos a hacer ningún esfuerzo por un verdadero desarrollo por lo que no quieren comprometerse con un líder que pueda enfrentarlos con sus limitaciones, debilidades, desarmonías y egoísmos.

En cambio, prefieren el llamado Espiri-turismo: viajan, escuchan los discursos y conferencias de algunos maestros espirituales, a partir de los cuales construyen un concepto muy personal sobre la vida que realmente justifica su forma de vida actual.

Cualquiera puede enseñarnos algo, pero el verdadero maestro tántrico solo puede ser aquel que ha alcanzado la perfecta realización espiritual, cuya voluntad es una con la voluntad divina. Tales maestros siempre son incómodos para el ego, porque en su presencia no puedes esconder tus debilidades, vicios, actitudes egoístas…. pero si podemos confiarnos a la guía de tal maestro, es él quien nos ayuda a ir más allá de todos estos aspectos de nuestro yo inferior y conducirnos a la Gloria de la Perfección Espiritual.